Se estima que reparar áreas dañadas puede reducir el costo total de puesta en marcha de una cancha en un 25% a 70% en comparación con el gasto que implicaría un reemplazo completo.
Seguir este plan, puede ayudarte a tener canchas de primer nivel todo el año, con un césped siempre en las mejores condiciones. La disciplina de mantener bien tu inversión definitivamente ayudará a tu bolsillo a largo plazo.